Pintor argentino. Estudió arquitectura. En 1912 inicia un viaje que lo lleva a recorrer las principales ciudades europeas. En Italia traba amistad con Petorutti, quien afirma que para entonces (1916) Xul domina perfectamente la acuarela, técnica que impera en casi toda su producción. Allí recibe la influencia expresionista , movimiento pictórico más importante de la primera mitad del siglo XX. Para ellos “la pintura es el anhelo de lo remoto, un hacer visible lo invisible, un expresar una necesidad interior. Lo real palpita replegado, oculto, intangible en el corazón interior de las cosas. Por eso, para pintar lo que es la realidad, hay que hurgar en la propia intimidad y liberarse del afuera, de la representación del mundo tal cual parece ser.” (Esteban Ierardo)
Su interés por la filosofía, las ciencias ocultas y las creencias de las distintas culturas se reflejan sus obras con la aplicación de colores vivos, formas y símbolos geométricos, figuras sencillas y, a menudo, palabras. Compartió sus inquietudes esotéricas con su gran amigo Jorge Luis Borges. A su regreso a Buenos Aires se integró a la vanguardia de la revista Martín Fierro conjuntamente con Macedonio Fernández, Borges y Girondo. Su obra causó alto impacto en Leopoldo Marechal.
Dominaba diez idiomas y se le atribuye la creación de un lenguaje pictórico denominado criollismo.
Realiza su primera muestra en Milán en 1920 y, en 1929, presenta su primera exhibición individual en Buenos Aires seguidas de otras, colectivas, en museos y salones.
En 1990 se abre en nuestra ciudad su casa-museo (Laprida 1212 - C.A.B.A), donde se exhibe gran parte de su obra.
